lunes, 25 de noviembre de 2013

EN LA FAMILIA SIEMPRE HAY CONFLICTOS

Es nuestra intención, al crear esta Sección, tratar la problemática familiar, desde sus diferentes vertientes y perspectivas,  así  como contribuir a la necesidad de hacer compatible el desarrollo técnico, económico y social con el fomento, la formación y experimentación vital en "valores humanos", considerando así el papel de la familia en la edificación de la cultura de la vida como determinante e insustituible.
Considerando que la primera estructura fundamental a favor de la "ecología humana" es la familia, en cuyo seno el hombre recibe las primeras nociones sobre la verdad y el bien; aprende qué quiere decir amar y ser amado, y por consiguiente qué quiere decir en concreto ser una persona. Se entiende aquí la familia fundada en el matrimonio, en el que el don recíproco de sí por parte del hombre y de la mujer crea un ambiente de vida en el cual el niño puede nacer y desarrollar sus potencialidades, hacerse consciente de su dignidad y prepararse a afrontar su destino único e irrepetible. Dicho lo cual, no dejamos de considerar la existencia de otros núcleos familiares, también necesitados de asistencia y atención, a los que también dirigimos nuestra tarea.
Hay que volver a considerar la familia como el "santuario de la vida", ámbito donde la vida, don de Dios, puede ser acogida y protegida de manera adecuada contra los múltiples ataques a que está expuesta y puede desarrollarse según las exigencias de un auténtico crecimiento humano. Contra la llamada cultura de la muerte, la familia constituye la sede de la cultura de la vida.
¡El futuro de la humanidad se fragua en la familia!.
Por consiguiente consideramos indispensable y urgente aunar nuestros esfuerzos por salvar y promover los valores y exigencias de la familia.
Estimamos que la familia es el lugar donde se encuentran diferentes generaciones y donde se ayudan mutuamente a crecer en sabiduría humana y armonizar los derechos individuales con las demás exigencias de la vida social.
El hombre, más allá de la más alta actividad intelectual o social encuentra su pleno desarrollo, su realización integral, su riqueza insustituible en la familia. Aquí, en verdad, más que en cualquier otro campo de su vida, se decide el destino del hombre.
Sin invadir la autonomía de una realidad que ellas no pueden producir ni sustituir, las autoridades civiles tienen el deber de favorecer el desarrollo armónico de la familia, no solamente desde el punto de vista de su vitalidad, sino también desde el de la salud moral y espiritual.
Una institución natural tan fundamental y universal como la familia no puede ser manipulada por nadie.
¡La familia pertenece al patrimonio de la Humanidad!.
Por todo ello pretendemos apoyar con nuestro acompañamiento a la familia como escuela de humanidad más completa y más rica (donde se comparten bienes, alegrías y sufrimientos de forma solidaria), pues como enseña la psiquiatría más solvente, el aprendizaje en el seno de una familia normal y bien estructurada constituye una de las bases sólidas del equilibrio y de la madurez futuros de las personas que la componen.
Por ello, iniciamos esta Sección de MERCABA con el objetivo de hacer llegar las técnicas que la Ciencia humana, inspirada en un “humanismo cristiano” ha aportado para apoyo de la familia, especialmente de la problemática que se genera en el seno familiar para facilitar su comprensión y solución, a cuyo fin iremos publicando artículos, o referencias a publicaciones de especial interés en éste campo, con el fin de ir compartiendo con todos vosotros tales conocimientos y experiencias, al tiempo que también posibilitamos un foro de debate abierto sobre el particular, siempre en la línea del “humanismo cristiano” que desde la perspectiva antropológica guía la línea editorial de la presente publicación; y al propio tiempo ponemos al servicio de todos un “consultorio” a través del e-mail para poder contactar con nosotros en demanda de asistencia ante una determinada problemática o duda que se quiera aclarar, de forma anónima y gratuita.

Estimando, con todo ello, poder ofrecer un servicio a la familia, y generar una nueva experiencia que nos llena de ilusión, esperando que la misma sea compartida por todos vosotros.

lunes, 11 de noviembre de 2013

La violencia

La violencia, medio que debiera estar ya desterrado en una sociedad civilizada, sigue actuando entre nosotros como si fuera el único medio, por medio del cual unos pocos hacen oír su voz, mientras que la mayoría, perjudicada, ha de seguir aguantando.

No cabe duda que la violencia en la familia es la base de tanta violencia. Se ve a diario como madres y padres dañan tanto física como psicológicamente, dando un ejemplo a sus hijos, futuras personas violentas.
Si no tomamos conciencia cada uno de nosotros de la violencia que generamos en nuestra casa, en nuestro trabajo, en la calle o donde sea que convivamos, no podemos contribuir a que cese tanta violencia en este país tan reprimido.
Otro caso penoso es que los adolescentes de nuestro país están actuando de una forma vandálica, esto se debe a la formación, a la falta de amor que hay en sus casas, a la falta de conocimientos que le permitan razonar que ponerse una "capucha" y salir a cometer actos inhumanos no es debido.
Está claro y da lástima, que ya ni en nuestro hogar podemos estar confiados y protegidos de cualquier delincuente.
Que bueno sería que alguien pudiera inventar una "VACUNA" contra la "VIOLENCIA".
LA VIOLENCia.
  1. LA VIOLENCIA EN LAS ETAPAS DE LA VIDA
La violencia tiene un efecto profundo sobre la mujer. Empieza antes del nacimiento, en algunos países, con abortos selectivos según el sexo. O al nacer, cuando los padres desesperados por tener un hijo varón pueden matar a sus bebés del sexo femenino. Y sigue afectando a la mujer a lo largo de su vida. Todos los años, millones de niñas son sometidas a la mutilación de sus genitales. Las niñas tienen mayor probabilidad que sus hermanos de ser violadas o agredidas sexualmente por miembros de su familia, por personas en posiciones de poder o confianza, o por personas ajenas. En algunos países, cuando una mujer soltera o adolescente es violada, puede ser obligada a contraer matrimonio con su agresor, o ser encarcelada por haber cometido un acto "delictivo". La mujer que queda embarazada antes del matrimonio puede ser golpeada, condenada al ostracismo o asesinada por sus familiares, aunque el embarazo sea producto de una violación.
Después del matrimonio, el riesgo mayor de violencia para la mujer sigue habitando en su propio hogar, donde su esposo y, a veces la familia política, puede agredirla, violarla o matarla. Cuando la mujer queda embarazada, envejece o padece discapacidad mental o física, es más vulnerable al ataque.
La mujer que está lejos del hogar, encarcelada o aislada de cualquier forma es también objeto de agresión violenta. Durante un conflicto armado, las agresiones contra la mujer aumentan, tanto de parte de las fuerzas hostiles como de las "aliadas".
Cuando hablamos de violencia creemos que solo es "dar golpes’’, pero estamos equivocados.

imperios coloniales


Los principales imperios coloniales fueron el británico y el francés, aunque otros países como Alemania, Bélgica o Italia también se apoderaron de territorios. Estados Unidos y Japón impulsaron también su expansión imperial.
El imperio británico
Gran Bretaña formó el mayor imperio colonial de la época. El imperio británico agrupaba en 1914 el 20 % de la superficie de la Tierra y el 25 % de la población mundial. Sus colonias estaban repartidas por todos los continentes, muchas localizadas en puntos estratégicos fundamentales (Gibraltar, Suez, Singapur, Hong Kong) que convertían a Gran Bretaña en dueña de las rutas marítimas mundiales.
La India fue la colonia principal a causa de su gran variedad de riquezas, como té, especias y algodón. Para asegurar la ruta hacia la India, los británicos se hicieron con el control de Suez y Egipto, y para protegerla frente al avance ruso y francés conquistaron territorios en Asia. En África, Gran Bretaña avanzó desde el sur, desde su colonia de El Cabo, hacia el norte, intentando enlazar con Egipto mediante un corredor continuo vertical. Este inmenso imperio se completaba con la posesión de Canadá y de gran parte de Oceanía y de los archipiélagos del Pacífico.
Otros imperios europeos
El imperio francés constituyó el segundo imperio en importancia y dimensiones. En África, la expansión francesa comenzó en el litoral mediterráneo con la conquista de Argelia y Túnez y con el establecimiento de un protectorado en Marruecos; después obtuvo importantes territorios en el centro y el oeste del continente. En Asia, las grandes adquisiciones francesas se produjeron en Indochina.
Alemania e Italia se incorporaron tarde a la expansión imperialista, ya que hasta 1870 no habían logrado su propia unidad nacional. Ambos países consiguieron algunas colonias en África. También en África, el rey Leopoldo de Bélgica logró una colonia: el Congo.
Rusia no conquistó territorios al otro lado del mar, sino en los límites de sus fronteras: incorporó Siberia, se extendió hasta el Himalaya y la India y llegó a territorio chino a mediados del siglo XIX.